domingo, 26 de mayo de 2013

Megaphyton vs. Gatoroid. Sapos y culebras.



 
Lo bueno de las pelis de clase Z es que hacen unas portadas cojonudas. La peli puede ser un truño, como es el caso, pero la currada que se mete el recién licenciado estudiante de artes, usando su ordenador y su frikismo innato, es una combinación explosiva. Apreciemos pues esta obra de arte: en ella podemos ver la lucha a muerte entre una Megaphyton y un Gatoroid, ¿quien y por qué les ha puesto esos nombres?, ni puta idea, en la peli no hallaréis la respuesta... También se observa en la parte de abajo unos tíos disparando desde un jeep, cosa que tampoco veréis jamás en la película.

La peli está protagonizada por dos maduritas buenorras (ambas cantantes) y un actor que se casca una escena que, bueno, tenéis que verla, os la pondré más abajo para que vosotros mismos juzguéis.

                   Hola nene, ¿nos invitas a una copa?                      Algún día, todo esto que ves será tuyo...

Si pensáis verla (JAJAJA), no sigáis leyendo, porque voy a resumirla a grandes rasgos.

La historia es esta, una de las maduritas buenorras (la rubia) es doctora en algo y ecologista, así que entra con dos “scrachers” más a un laboratorio para robar y soltar en los pantanos de Florida (que son un poquico más grandes que la balsa de Rubiales) unas pitones (no putones, eh). Por lo visto debían haber experimentado con ellas los inmorales científicos porque luego crecen un huevo. Una de esas serpientes se come al ser más inteligente de la película: un perro con un pañuelo vaquillero al cuello llamado “Bubba”.

En la oficina de los polis-vigilantes del pantano, formada por el nutrido grupo de: la otra madurita (God bless her tits), una vieja decrépita funcionaria y un puto payaso de pelo a lo Gandía Shore; aparecen un grupo de paletos pidiendo licencia de caza para agujerear  caimanes, pero la poli les dice que ese año hay pocos y poco más o menos les manda a tomar por culo. Aparece el novio de la jefa poli que es un puto inútil y que se quiere casar con ella (¡pues no te la mereces gilipollas!).

Finalmente se descubre que las megaphytons están matando caimanes y dando por el culo a la civilización de los habitantes de la Aldea del Arce, así que la poli les da licencia de caza de serpientes a los paletos para gozo de éstos, que lo único que pretendían en definitiva era poder disparar a algo mientras beben cerveza y alguien más inteligente se lo monta con sus mujeres. Uno de estos paletos debe ser un puto mago, porque saca botes de cerveza de todos sitios, hay una escena en la que parece que se saca uno del culo.

En otra escena, la ecologista pretende atraer a una serpiente con una feromona que ha robado pero el payaso del novio de la poli la atropella con su buga reiteradas veces al grito de: ¡jódete! (Fuck you! in English).

Durante el rato siguiente se ve como las phytons se van cargando a los paletos y matan también al estúpido del novio. También el de Gandía Shore y otro paleto se dedican a disparar a los huevos poniendo cara de gilipollas y gastando balas con ellos (cuando deberían gastarlas ENTRE ellos). La poli al descubrir que ya no se va a casar con ese patán, en lugar de celebrarlo, se pone triste y se hace con unos anabolizantes que le proporciona el nieto de la vieja funcionaria (seguro que la vieja también trapicheaba), inyecta esas drogas experimentales en unos pollos muertos y se los da de comer a los caimanes, porque así ella cree que acabará con las culebras y vengara la bien merecida muerte del idiota.

En este punto aparece, porque le había llamado la vieja, el experto en ni se sabe, que es el indio Dr. Diego Ortiz, que después de observar los bichos le dice a la poli que pintan bastos en el panorama de los caimanes y las serpientes gigantes, pero la tía se pasa su opinión por el chochete. La escena que viene después es la que se puede ver cualquier sábado noche en una discoteca choni: aparecen músculos de Gatoroids creciendo, imágenes de células y Gatoroids poniendo huevos al ritmo de esta cancioncilla, cantada por nuestra madurita ecologista.

Poco después viene la escena de A. Martínez (Diego Ortiz en la peli), que se interna en los pantanos cual machote para estudiar detalladamente a los bichejos. Casi tenemos que llamar a una ambulancia ante el ataque de risa de Racoon, cuando la vimos junto con Platypus. Juzgarla vosotros mismos:



¿Habéis sobrevivido al grito de espanto? Bueno, pues continuemos: La ecologista se presenta con una grabación de la poli echando pollos adulterados con EPO en una fiesta en defensa de los pantanos. Por supuesto jode la fiesta porque se lía a pelear con la poli, así que hacen una especie de lucha femenina en barro pero tirándose comida y mojándose, aquí el director supongo que pensaría que esta clase de pelis de mierda sólo la ve un público masculino americano y paleto y por eso la metió, para dar un poquillo de morbo.


                  ¿Cómo te gusta más, arriba o abajo?               Pues... no se qué me comería antes...

Los caimanes junto con las pitones, que miden ya pisos de edificio, invaden la fiesta, se comen al ayudante de la poli (el de Gandía Shore) y en ese momento el Doctor Ortiz aparece y pregona: ¡el que tenga un arma que la saque!. Y ante mi asombro, ¡¡TODO CRISTO IBA ARMADO, HASTA EL APARCACOCHES!!, así que se lían a tiros mientras nuestros “héroes” escapan y el resto de invitados mueren.. pero bueno... ¡que se jodan!

Las bestias ya han invadido las ciudades y se comen a la vieja (¡bien!). hay un momento que se ve el supermercado destrozado por estas bestias que rodean el edificio y salen del interior, y en el que se ve un cartel que pone: “Monster Sale Today!”, también se ve a una serpiente que se pone en la vía del tren y aprovechando la forma de su cuerpo, se traga al tren tal y como viene por la vía, después de todo, es como si entraras a un túnel. Así que nada, los protas trazan un plan: atraer a los monstruos a una cantera donde han puesto huevos a saco los bichejos y ponerles dinamita (en USA todo se soluciona siempre así). Mientras la ecologista pone las bombas, el indio monegro y la poli fumigan feromonas con una avioneta para atraerlos, pero se estapan, y mientras el indio se queda echo polvo en la avioneta porque un pie se le queda atrapado en el amasijo de hierros. la poli huye en coche esparciendo la feromona.

En la cantera la ecologista se ve atrapada en la cueva de los huevos (porque había huevos), pero la poli llega a tiempo de rescatarla, y cuando ambas están ya en apuros es el indio el que les tira una escala desde un helicóptero. ¿Qué cómo había salido el tío de la avioneta estrellada? Pues fácil, usando de palanca un rifle, lo que haríamos cualquiera de nosotros, ¿no?.
En fin, la ecologista sube por la escala, la poli sin embargo se queda ahí colgando sin poder subir y ante la pasividad de la piloto del helicóptero que la deja expuesta ante los bichos, así que un Gatoroid se la zampa, irónico porque ella era la que los había alimentado.

Mientras huyen en el helicóptero, la ecologista pulsa el detonador de la bombas y se cargan a todos los animalitos de Dios, pero el helicóptero se desestabiliza y la tipa se cae al vacío, afortunadamente, cae en el agua junto a trozos de Gatoroids y Megaphyton, por eso grita de alegría y dice: ¡estoy viva, estoy viva!. Lamentablemente, una cabeza de serpiente (que viven aún después de decapitadas un tiempo más) le mete un bocado y la parte por la mitad, irónico porque ella era la que había liberado las pitones.

En la escena final, se ve al Doctor Ortiz inaugurando un estuario al que le han puesto el nombre de las dos tías ante un numeroso público cuyas imágenes se nota que son de otra peli o documental, aparece una placa con la jeta de las dos tías y afortunadamente acaban los largos 86 minutos que dura esta mierda.


Frases Transcendentes de la peli:

La ecologista a un paleto: “- Ohh, y ¿dónde está la gran serpiente? - En mis pantalones, la quieres ver?” (clásico chiste de “abrañil”)

El novio de la poli a ésta: “Cariño, he matado una serpiente de 5 metros, ¿soy tu héroe o qué?” (no, eres un gilipollas, por eso mueres)

El nieto de la vieja cuando les da los anabolizantes: “No os dais cuenta de que tienen efectos secundarios:...agresividad...acné...” (no hombre, no, el acné es por hacerte pajas)

Dr. Ortiz al ayudante Gandía Shore: “Morirás riendo, chaval” (como todo Gandía Shore)



Lo mejor (+): El pedazo de escena de A. Martínez y su grito desesperado.

Lo peor (-): Actores (exceptuando al menda anterior), efectos especiales “malismos”, pasos de una escena a la otra en los que no se ve que ha pasado entre ellas






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